
Poner fin al cobro del roaming en el unión europea es algo que se lleva debatiendo desde hace años, y parecía que la cosa se encaminada hacia un buen fin, pero los reguladores europeos han dado un giro inesperado a este hecho.
En la última propuesta de la Comisión Europea dichos reguladores han acabado por especificar que las operadoras tendrán libertad para añadir los cargos que requieran en las facturas finales de los usuarios. Para justificarse, alegan que esta medida es de transición, hasta que en 2018, cuando se vuelva a replantear el roaming gratuito, y que mientras las operadores nos dejarán unos cargos más razonables. O eso dicen.
Además, también se está debatiendo acabar con la neutralidad de la red, y acceder finalmente a las conocidas como vías rápidas de Internet, o conexiones de alto rendimiento para los que puedan pagarlas. Eso sí, los comisionados europeos aseguran que permitir esta conexiones no deberán empeorar las conexiones de los usuarios, y que serán las operadoras las que deberán asegurar un buen estándar para las conexiones normales respecto a las rápidas, signifique esto lo que signifique.
Así que se invierten las tornas, porque antes Europa se inclinaba por garantizar la neutralidad de la red y Estados Unidos parecía abocada a acabar con ella, cuando ahora parece que es justo todo lo contrario.