Una vulnerabilidad por usar cifrado de bajo nivel en Safari y el navegador móvil por defecto de Android ha sido descubierta, y permite realizar ataques tipo "man in the middle".
Esos ataques pueden suponer la interceptación y recogida de información de los terminales afectados, dando pie a otros ataques más graves.
El problema viene de una ley estadounidense de la década de los 90 que obligaba a utilizar cifrado de baja calidad para facilitar las intervenciones en las comunicaciones por parte de las autoridades, siendo el mismo de 512 bits en lugar de 1.024 o 2.048 bits.
Tanto Apple como Google llevan desde el pasado noviembre trabajando en una solución a este problema de seguridad, descubierto por el Instituto Francés de Ciencias Informáticas.
