
Desde que Lenovo compró Motorola a principios del año pasado, no esperábamos ver una unión tan fuerte entre ambas compañías como la que hemos podido contemplar en este Mobile World Congress 2015. En el mismo stand podíamos ver productos de ambas compañías, perfectamente separados y con las marcas a flor de piel. De momento el branding se mantiene y el portafolio de productos se respeta, pero comparten el mismo espacio.

Luego están los diseños y los productos en sí, a cada cual más distinto. Entre las cosas a destacar por parte de Lenovo teníamos por un lado las tablets, entre las que señalaríamos la Tab 2 A8, con pantalla IPS de 8 pulgadas a 1.280 x 800, SoC MediaTek de 4 núcleos y 64 bits a 1,3 GHz, 1 GB de RAM, 8 o 16 GB de almacenamiento interno (ampliable por microSD), LTE opcional, cámara trasera de 5 MP, y altavoces estéreo Dolby Atmos... y Android 4.4.

Tenemos más opciones, como la Tab 2 A10-70: SoC MediaTek de 64 bits y 4 núcleos a 1,5 GHz, 2 GB de RAM, 16 GB de almacenamiento interno ampliables por microSD, 8 MP de cámara trasera y 5 MP de frontal, barra frontal de audio con Dolby Atmos, batería de 7.000 mAh y Android 5. Y una de las opciones más económicas: la Tab 2 A7-30, com SoC MediaTek de 4 núcleos a 1,3 GHz, 1 GB de RAM, 8 o 16 GB de almacenamiento ampliable por microSD, pantalla de 7 pulgadas IPS con resolución 1.024 x 600, altavoz frontal Dolby Atmos, batería de 3.450 mAh, cámara trasera 2 MP y frontal de 0,3 MP, opción LTE... y Android 4.4. Precio: 100 dólares.

Por parte de Motorola teníamos terminales de todo tipo, desde el celebérrimo Moto G, o el Moto E, hasta algunos Nexus. Pero lo que llamó más nuestra atención no fueron smartphones, sino los auriculares inalámbricos Moto Hint, discretos y de diseño similar a unos tapones, se emparejan por Bluetooth y podemos controlar nuestro smartphone con un dedo. Otorgan hasta 10 horas de autonomía, y sinceramente se escuchan de maravilla. Incluso tienen un cargador bastante curioso.

Lenovo también posee ejemplos en smartphones, como los P90 o S60, que son terminales de gama media, o los de gama alta, apodados Vibe. El Vibe X2, por ejemplo, posee una pantalla IPS FullHD de 5 pulgadas, un SoC MediaTek 6595M a 2 GHz (8 núcleos), 2 GB de RAM, 32 GB de almacenamiento interno, cámara trasera de 13 MP y frontal de 5 MP, compatible con LTE y dual SIM, y con Android 4.4 y Vibe UI. Luego está el Vibe X2 Pro, un smartphone con pantalla IPS FullHD de 5,3 pulgadas, SoC Snapdragon 615 a 1,5 GHz de 8 núcleos, cámaras frontal y trasera de 13 MP (que vivan esos selfies), 2 GB de RAM, 32 GB de almacenamiento interno, LTE, dual nano SIM, Android 4.4 con Vibe UI y batería de 2.410 mAh.

Pero lo que más llamó nuestra atención fue el Vibe Shot, un teléfono enfocado en las fotos. Su diseño unibody, como los otros Vibe, lo hace semejante en su parte trasera a una cámara compacta. En esencia es igual al Vibe X2 Pro pero con un SoC a 1,7 GHz, 3 GB de RAM, cámara trasera de 16 MP y frontal de 8 MP, almacenamiento de 32 GB ampliable hasta 128 GB, Android 5 con Vibe UI y una batería de 2.900 mAh.
Es el terminal que más destacó del stand, tanto por sus opciones relacionadas con la cámara como por su diseño, siendo la opción perfecta para los que se enfoquen en las fotos pero no quieran adquirir una compacta o una cámara de mayor peso y lo deseen tener todo integrado.
