Dos empresas, Flex Logic y Efinix, están intentando cambiar el concepto de los procesadores para que éstos tengan capacidad para ser programables, y por tanto, actualizables a las nuevas necesidades que puedan surgir.
Flex Logic centra su proyecto en modificar modelos de chip ya existente para añadirles una parte programable, mientras que Efinix se enfoca más bien en la eficiencia que puede tener un chip que se encargue de manejar varios sensores de un dispositivo, ya que si cada chip se programa individualmente para el trabajo que va a llevar a cabo, podrían llegar a ser unas 20 veces más eficientes que uno "genérico".
Hay varias teorías sobre la utilidad de un chip programable pero parece ser que de momento no dejan de ser una idea que tardará en llegar, si es que llega y les interesa, a los grandes fabricantes de procesadores.
