El país asiático ha impuesto una multa de 975 millones de dólares a Qualcomm por prácticas anti-competitivas.
Al parecer, China llevaba investigando las prácticas comerciales de Qualcomm desde hacía 14 meses, y ahora no se ve solamente obligado a hacer el pago de esta cuantiosa multa, si no también a reducir las tasas de uso de patentes en China, además de licenciar éstas de forma separada y no en un solo paquete como venía haciendo hasta ahora.
Aunque esto pueda parecer una buena noticia para la competencia, en realidad los fabricantes de chips como Mediatek, Samsung, Intel y otros verán como muchos fabricantes pueden acercarse a sus precios utilizando esas licencias de Qualcomm.
Pese a todo, el CEO de Qualcomm, Steve Mollenkopf, está contento de haber terminado la investigación y cree que la nueva forma de vender sus licencias también será positivo para ellos. La cantidad de la multa ha sido reducida por la participación activa de Qualcomm a la hora de dar información a la organización reguladora, siendo un 8% de los ingresos que obtuvieron en el año 2013 y pudiendo haber llegado al 10% de no haber sido así.