OnePlus estableció un controvertido sistema de invitaciones, y posteriormente de reservas limitadas, con su OnePlus One, un smartphone de gama alta con un precio muy bajo para lo que ofrece.
Esa relación precio-prestaciones hace que OnePlus sólo obtenga un beneficio de menos de 10 dólares por terminal vendido, pero su particular modelo de negocio reduce los costes al mínimo, ya que se plantea como un sistema de satisfacción casi directa de la demanda.
A esto podemos unir los accesorios y periféricos que ofrece OnePlus, con los que puede complementar los ingresos que obtiene por la venta limitada del OnePlus One.
Es poco probable que OnePlus decida cambiar el modelo de distribución del OnePlus One, ya que con ello incurriría probablemente en nuevos gastos que podrían anular todos sus beneficios.
