Zalman es una empresa que lleva en este mundillo desde hace muchos años, y es una pena redactar una noticia que anuncie su inminente y posible bancarrota.
Moneaul es la empresa que adquirió Zalman en 2011, y ésta primera está atravesando en estos momentos serios problemas por unas acusaciones sobre fraude y contabilidad sospechosa. Esto se traduce en una forzada bancarrota para Zalman: al parecer, un informador reveló que algunos empleados denotaron cuentas fraudulentas, pero se ve que Moneaul no hizo nada para remediarlo.
En realidad, Zalman ha sido un daño colateral de la gestión deficiente de la empresa que la compró, y es una pena porque sigue siendo una marca conocida y con cierto grado de reputación en el sector. Veremos si consigue sobrevivir a esta debacle, pero la cosa no pinta bien para Zalman.
