Parece que la tendencia a abandonar Windows XP ante la falta de soporte no está atendiendo a los planes de Microsoft hacia la última versión de su sistema operativo.
Ha sido en la ciudad de Turín, donde el gobierno ha decidido, en lugar de migrar a una nueva versión de Windows, cambiar sus flota de 8.300 de ordenadores directamente a Linux. El motivo es el abandono al soporte de Windows XP por parte de Microsoft y la antigüedad de los sistemas instalados, que seguramente no soportarían la versión más moderna de su sistema.
Así, y de paso, aprovechan la transición para instalar una distribución Linux, calculando ahorrar hasta 300€ por PC, totalizando un montante de 2,5 millones de euros. Son las estimaciones que hacen para dentro de un tiempo, una vez superada la inversión que supondrá llevar a cabo la instalación y tiempo de aprendizaje de sus empleados.
Pese a que consideran que no será un cambio fácil, están seguros de ahorrar 6 millones de euros durante los próximos cinco años. Turín se une así a las ciudades, como Munich, que ven con buenos ojos el cambio a Linux y abandonan la plataforma de Microsoft.
