IBM ha desarrollado un chip bastante revolucionario. El principal factor a destacar del mismo es que el procesador ha sido creado emulando las funciones del cerebro humano.

Desarrollar este chip tal cual funciona el cerebro permite que procese grandes cantidades de datos de diferentes fuentes. Con el tamaño escaso de un sello, el chip posee una estructura de transistores semejante a una telaraña que le permite procesar datos complejos en tiempo real. Su consumo es de tan sólo 63mW.
De esta manera, TrueNorth, que así se llama el procesador, rompe el esquema natural aplicado a los microchips y crea la posibilidad de encadenarlo a otros iguales para crear máquinas más complejas. Es el resultado de más de 10 años de investigación y de inversiones como la de DARPA, que aportó en su momento 53 millones de dólares al proyecto para que fuese posible.
TrueNorth está dotado de 5.400 millones de transistores y un total de 4.096 núcleos neurosinápticos ,los cuales se interconectan entre sí mediante una red de intrachips que integra 1 millón de "neuronas" programables y 256 millones de sinapsis configurables. Sólo para comparar: los procesadores que conocemos disponen de 1.400 millones de transistores como máximo, y para utilizarlos se requiere, como sabréis, mucha más energía.
El tipo de aplicaciones para TrueNorth es diverso: investigación espacial, investigación científica, robótica... IBM no se quiere quedar aquí: planean invertir 3.000 millones de dólares en investigación y desarrollo para nuevos materiales de chips y metodología de diseño.