Parece que algunas marcas están poniendo empeño en quitarle la etiqueta "multimedia" a los mini-PC y comienzan a plantearlos como buenas máquinas de tamaño reducido para jugar a videojuegos.

Es el caso de este Brix Gaming BXi5G-760, que monta unas prestaciones bastante interesantes. Como tarjeta gráfica, incluye una NVIDIA GeForce GTX 760 bastante especial, que si bien la propia NVIDIA la equiparan en rendimiento a la 760, de donde sacan el nombre, en realidad estamos ante una tarjeta con prestaciones algo superiores a ésta, pareciéndose más a una 870M con alguna característica de menos, como Optimus y el Battery Boost. Además, la GPU integra 6 GB GDRR5, que si bien no parece que se les pueda sacar todo el provecho en esta máquina, sí podemos decir que no es malo la inclusión de esa cantidad de memoria.
Alrededor de esa interesante capacidad técnica para este mini-PC tan reducido (59,6 x 128 x 115,4 mm.), tenemos un procesador Intel Core i5-4200H de doble núcleo con una velocidad de reloj de 2,8 GHz, alcanzando los 3,4 GHz con la tecnología Turbo Boost.
El nuevo mini-PC de Gigabyte se venderá sin disco duro ni memoria RAM por unos 799 dólares, elevando su precio por encima de los 1.000 dólares si completáramos el aparato con, por ejemplo, 8 GB SO-DIMM y 128 GB de disco mSATA SSD, componentes básicos que necesitaremos para hacerlo funcionar.
Según el análisis, el Brix Gaming cumple para jugar títulos no demasiado exigentes a 1080p y una buena tasa de FPS, pero la ventilación dentro de sus medidas es complicada y hace muchísimo ruido. Seguramente sería una buena solución de gaming si necesitamos portabilidad o como un aparato secundario para tener en el salón, pero, como es lógico por su tamaño, no pasa de tener el rendimiento de un PC de gama media-baja, por lo que no es recomendable su compra si no es para ese tipo de uso.