
Linux ya tiene cabida en los automóviles, un sector en el que muchas grandes marcas ya están intentando coger su posición. De hecho, no se trata de una distribución cualquiera, sino que ésta, que ha sido especialmente diseñada para coches, está patrocinada por la Linux Foundation y se basa en Tizen.
Sí, el Tizen de Samsung. Denominada Automotive Grade Linux (AGL), tiene por fin establecerse como plataforma de código abierto para los vehículos inteligentes del futuro. Con él, fabricantes y usuarios podrían realizar las modificaciones pertinentes para personalizar la experiencia al máximo, y sacar el máximo partido al sistema.
Por defecto, AGL dispone de ciertas aplicaciones, como son Google Maps, un lector de noticias y hasta un reproductor multimedia. HTML5 y JavaScript serán lenguajes compatibles con el sistema, de manera que los desarrolladores lo tendrán fácil para crear herramientas para AGL.