Se trata de la versión fortificada del Galaxy S5, porque en esencia es básicamente el mismo tipo de móvil pero mucho más resistente.

El Galaxy S5 Active, gracias a la MIL-STD 810G, está preparado para altas temperaturas, golpes, humedad, lluvia y problemas relacionadas con la altitud. Esto es más que la certificación IP68 que se rumoreaba que llevaría en un principio, aunque sigue estando muy bien si lo que queremos es resistencia.
A efectos prácticos, internamente tenemos el mismo tipo de hardware: SoC Snapdragon 801 de 2,5 GHz, 2 GB de RAM, 16 GB de almacenamiento interno ampliable por microSD, cámara trasera de 16 MP, batería de 2.800 mAh..., mismo lector de huellas digitales y sensor de ritmo cardíaco, e idéntica pantalla de 5,1 pulgadas con resolución 1080p. Cuenta con Android 4.4.2. como sistema operativo.

En colores "camo green", "titanium grey" y "ruby red", se eleva a los 199,99 dólares con contrato con AT&T, o bien 714,99 dólares libre.