El pasado 26 de abril se publicó un boletín de seguridad en el cual Microsoft reconocía un agujero de seguridad en Internet Explorer que permitía la ejecución remota de código en prácticamente cualquiera de sus versiones y S.O. puesto que afectaba desde Internet Explorer 6 hasta IE11 y la mayoría de Windows en uso.
Microsoft reconoció que aún estaba buscando la corrección para dicho agujero y que había detectado que el mismo ya estaba siendo explotado por "usuarios malintencionados". Ha sido una de las pocas veces que incluso en algún telediario se han hecho eco de la noticia, así que todo apunta a que era bastante relevante, aunque era un bug que requería la visita de una web infectada y no un gusano automatizado.
Finalmente hoy Microsoft ha lanzado una actualización específica para Internet Explorer que corrige esta vulnerabilidad, todo en menos de una semana. Y lo más relevante de todo es que dicho parche también está disponible para Windows XP, así que la gran mayoría de usuarios ya tienen solución a este agujero y queda claro que Microsoft, aunque ha dejado muerto Windows XP, tampoco quería que en menos de un mes empezaran los problemas graves.