El grafeno es ese material futurista que, visto lo visto, va a poder utilizarse para prácticamente cualquier cosa, y las antenas y repetidores no son una excepción. De hecho, el grafeno podría perfectamente multiplicar por cien la velocidad de las conexiones inalámbricas existentes.

De mano de investigadores del Georgia Institute of Technology, se ha conseguido emular virtualmente un sistema que usará nanoantenas de grafeno para las nanomáquinas del futuro. Puede sonar a ciencia ficción pura, pero la idea es que estas antenas puedan emitir a unas frecuencias mucho más bajas que las actuales (funcionan desde las 0,1 a los 10 THz), lo que se traduce también en un consumo que roza lo ridículo.
Desde luego, podemos pensar en todo tipo de usos para estas antenas tan pequeñas, como su posible instalación en cualquier dispositivo o elemento que requiera ser monitorizado, por ejemplo implantes o prótesis, o cosas más mundanas como "la Internet de las cosas".
Pase lo que pase, el futuro cada vez está más cerca, y parece que el grafeno formará parte de él.