A Blackberry le están saliendo multitud de pretendientes en sus últimas horas, aun cuando parece que el destino de la compañía es todavía incierto. Aunque el acuerdo con Fairfax parecía un hecho, el tiempo en el que una auditoría contratada tardaba en revisar los entresijos económicos de este "affair", Blackberry podía escuchar otras ofertas. Y ahí es cuando Qualcomm ha entrado en escena.
De romperse el acuerdo con Fairfax, aunque éste no esté cerrado formalmente, Qualcomm debería pagar una indemnización a la firma de 157 millones de dólares. Este intento no es casual: el fabricante de chips estudia la opción de unirse a Cerberus Capital Management LP, donde están, además, dos de los fundadores de RIM, así que el tema se complica.

Mientras tanto, las autoridades canadienses han impedido que Lenovo entrara en el juego de compra de Blackberry. Según los informes, los funcionarios canadienses han sido muy claros al respecto: tenían serias preocupaciones porque una empresa china como Lenovo comprara una compañía tan vinculada a la estructura gubernamental y corporativa de Canadá.
La mayoría de empresas chinas son propiedad estatal, a excepción de Lenovo o Huawei, lo que puede dar una pista sobre la preocupación canadiense. En principio, Lenovo estaba dispuesta a pasar por una investigación de seguridad nacional que garantizara la opción de compra, pero finalmente no han querido enzarzarse en meses y meses de investigaciones que habrían acabado por matar el acuerdo.
Así que la compra de Blackberry se vuelve más candente que nunca. ¿Cómo acabará? Pronto lo sabremos.