Dada la competencia fuerte en el sector móvil, a estas alturas parece impensable que Intel y ARM vayan a colaborar, pero así va a ser. Al menos, de forma indirecta.

Altera ha sido la empresa que ha declarado públicamente que su socio Intel abrirá las puertas de sus fábricas para procesadores ARM, eso sí, para terceros. No se sabe mucho de este acuerdo, pero algunos rumores apuntan a que Apple estaría interesada en pasar parte de su producción de chips a Intel, buscando así alternativas a Samsung, con la que tienen más de una refriega legal.
Esto introduciría de lleno a Intel en la fabricación de chips ARM, lo que obligaría a otros fabricantes como TSMC (la actual de Apple), UMC, IBM y compañía a competir con precios más ajustados. Lo único que sabemos es que Intel fabricará SoCs para terceros con estructuras de 64 bits, así que podemos intuir por dónde van los tiros.