Aquí las palabras deberían ser muy cuidadosas, puesto que no es lo mismo desear que una cosa no ocurra que no querer que ocurra a incluso impedir que ocurra.
Según leemos en DarkVision Hardware, según la propia Microsoft la cuota de mercado de Windows XP actualmente ronda el 30% (27% para ser exactos, si es que se puede). Windows 7 según varias estadísticas ya ha superado a Windows XP en cuota pero lógicamente no en años de uso. Sin embargo Microsoft no quiere que Windows 7 siga los mismos pasos que XP y no quiere que los usuarios y empresas estén tantos años con este S.O.
¿Cómo van a evitar que ésto ocurra? En principio dicen que escuchando a los usuarios, tal y como ha ocurrido con Windows 8.1 que incorpora muchas de las peticiones de los usuarios de Windows 8. Sin embargo el miedo está en que Microsoft recurra a otros métodos más agresivos para impulsarnos al cambio, como es el hecho de no lanzar el Service Pack 2 para Windows 7, y exclusividades para los nuevos Windows que vayan dejando a Windows 7 como un S.O. obsoleto.
Veremos qué consiguen pero lógicamente todo depende de lo bueno que resulte un nuevo S.O. que atraiga a los usuarios y, sobre todo, a las empresas, las cuales de momento han evitado Windows 8 y además son las que tardan más tiempo en cambiar de S.O.