La seguridad en la Red es algo que debemos tomarnos muy en serio, y las compañías más importantes también, y más tras escándalos como los de PRISM. Google quiere hacer lo propio reforzando sus certificados SSL, aumentando así la seguridad de sus cifrados.
De esta forma, los migrará a unos que utilicen claves de 2.048 bits, incluido el certificado raíz de Google. La migración dio comienzo el mes pasado, y debería estar terminada antes de que acabe el año.
La lenta transición se hará de manera escalonada y paciente, ya que se trata de un proceso largo y delicado. A efectos prácticos, los usuarios finales no notaremos nada, ya que si todo sale como debe salir los servicios de Google seguirán funcionando como siempre... sólo que serán más seguros.