El problema de los aparatos de hoy en día es que requieren de alimentación continuada. No podemos concebir la transmisión de datos sin una batería asociada que lo posibilite. Por eso, cuando nos encontramos con ingenios como Ambient Backscatter, no podemos sino sorprendernos.
Investigadores de la Universidad de Washington han descubierto que las ondas electromagnéticas (TV, Wi-Fi, telefonía móvil...) pueden aprovecharse para producir energía. Es un concepto del que habíamos hablado alguna vez, y por fin se pone en marcha. Los investigadores han logrado realizar transmisiones de baja velocidad pero totalmente funcionales.
Así que es posible obtener energía literalmente "del aire", y, al menos por el momento, transferir datos a no más de 1 kbps, si bien esto es suficiente para mensajes de texto sencillos, indicadores de estado o situación, y demás datos. Además, el alcance es muy limitado (menos de un metro), pero es suficiente para un diseño preliminar.