¿Una alfombrilla de ratón? Sí, y no estamos hablando de una alfombrilla cualquiera. Roccat suele hacer productos que nos gustan, y crean una marca propia que es reconocible incluso mirándola desde la distancia. Esto no es siempre fácil, ya que sólo las marcas consolidadas lo permiten, pero Roccat es de las que ya destacan con luz y voz propias.
La alfombrilla Raivo de Roccat llega para permitirnos un uso muy cómodo de nuestros ratones. Por supuesto, ellos piensan en un ratón de su marca, pero en este pequeño análisis nos hemos permitido probarla con otro modelo, y el resultado ha sido igualmente excelente.

Pero antes de nada vamos a repasar un poco qué trae consigo la Raivo. Se trata de una alfombrilla rígida, y esto es ya de por sí un detalle que puede no gustar a todo el mundo. A mí personalmente me encantan, pero hay usuarios que prefieren una composición flexible, mezcla de tela y goma. No es el caso. Aquí gozamos de una base rígida y de dos texturas: la superior con micro-gránulos, y la inferior de goma anti deslizante. A pesar de todo, la base rígida es semiflexible, de manera que podremos doblarla un poco sin temor a romperla.




La Raivo posee unas medidas de 350 x 270 x 2 milímetros, y esos 2 milímetros de grosor es lo que hacen de esta alfombrilla todo un portento. En la parte más baja de la superficie encontramos un pequeño corte, en principio diseñado para la muñeca. Probando la Raivo con un reposamuñecas, hay que decir que su manejo es cómodo, y las dimensiones discretas de esta alfombrilla no son óbice para que la mano y el ratón se desenvuelvan perfectamente. El único pero es que quizá podría ser algo más grande, pero esto ya va a gustos.

Hemos testeado la Raivo, además de con el mencionado reposamuñecas, con nuestro habitual ratón láser GIGABYTE M8000X, y el resultado no puede ser más satisfactorio. Venimos de una alfombrilla 1337 Industries que si bien es bastante buena, es de tela, y ha acusado mucho el desgaste. La Raivo ha sido para nuestro ratón y para nosotros como un soplo de aire fresco, y eso que este modelo GIGABYTE ya lleva con nosotros mucho tiempo, de manera que los pads de su base están algo desgastados.
A pesar de eso, ha sido como volver a disfrutar de sus primeros días, ya que el manejo del cursor es fluido, e incluso podemos dar un toquecito al ratón que éste se desliza solo por la superficie durante un segundo.




La superficie del Raivo está preparada para evitar la suciedad, de manera que requerirá un mantenimiento mínimo. Aún y así, después de casi una semana de uso no hemos notado ningún desperfecto, y el ratón se desplaza como el primer día. Sin duda, todo un descubrimiento.
Según hemos podido ver, la Roccat Raivo se puede encontrar por menos de 30 euros. La podréis encontrar con 3 acabados distintos de la superficie, pero con las mismas medidas. Os la recomendamos, pues vale mucho la pena.