Una dura competencia en el sector de la electrónica de consumo y la dura competencia ha obligado a Toshiba a vender su negocio de semiconductores en Malasia. La noticia no tendría más relevancia sino fuera porque es una mala noticia para la compañía, que parece no levantar cabeza.
Sus líneas de PC y televisores han sufrido recortes equivalentes a 100 millones de dólares, y si ahora se le suma la venta forzosa de su negocio de semiconductores, se le auguran malos tiempos para la compañía. Amkor Technologies ha sido quien ha comprado esta sección de Toshiba en Malasia, a quien el fabricante japonés también venderá los derechos de propiedad intelectual.
Toshiba intenta por todos los medios volver a ser rentable, y teniendo en cuenta que el último trimestre fiscal los números no salieron (un 4,1% menos de beneficios respecto al mismo período del año anterior), empezamos a entenderlo todo. La empresa tiene un plan para este año muy austero, por debajo de lo que esperan los analistas.