Hace ya muchos meses que se conoció que los recientes equipos Haswell tenían un bug con su conexión USB 3.0 que provocaba que algunos dispositivos USB 3.0 se desconectaran tras entrar en modo de hibernación.
Aunque el bug no haya sido muy grave, ahora dicen en la fuente que sólo ocurre con Windows 8, la gestión de dicho bug por parte de Intel si ha sido nefasta: se empezó a hablar del mismo públicamente a principios de marzo, pero Intel lo negó y siguió con sus planes de lanzamiento para Haswell para junio, luego hubo noticias que lo confirmaban y declaraciones que lo negaban.
Desde N3D le preguntamos directamente a Intel y sólo obtuvimos una respuesta que no decía nada. Se especuló que Intel haría un lanzamiento "soft" de Haswell hasta la llegada en julio de la revisión del chipset con el bug corregido y al final parece que la solución no llegará hasta 6 meses después de hacerse público el descubrimiento de dicho bug.
Según nos cuentan en DigiTimes, la revisión C2 de las placas base LGA1150 se empezará a distribuir a los ensambladores este julio, lo que implica que en las tiendas no veremos estas placas hasta septiembre u octubre, veremos cuándo terminan llegando esas famosas placas base.