Orbit OS es el nombre del sistema operativo que integrará la próxima PlayStation, en principio una plataforma propia desarrollada por Sony. Lo que no sabíamos es que este sistema es en realidad una variación de FreeBSD 9.
Y el motivo de utilizar FreeBSD y no GNU/Linux es por una cuestión de licencias, ya que las primeras son mucho más permisivas, permitiendo, por ejemplo, modificar el código sin que sea obligatorio publicar las modificaciones realizadas. Con una nota en la licencia de software es suficiente.
No cuesta imaginar que con FreeBSD de fondo sea más fácil el desarrollo de aplicaciones que con plataformas anteriores, por lo que si Sony colabora con desarrolladores independientes, puede que acabe sacando el máximo partido a Orbit OS. Que esté basado en x86, que es la arquitectura principal de PS4, es una gran ventaja.
Veremos el provecho que quiere sacarle Sony, pero desde luego es un caldo de cultivo excelente.