El bueno de Ben Heck, conocido por ser un modder capaz de convertir consolas de sobremesa en portátiles y otros ingenios, se ha atrevido ahora con la pequeña placa, la Raspberry Pi, de la que ya hemos hablado en multitud de ocasiones.
¿Y qué ha hecho concretamente? Pues veremos que ha convertido la Raspberry Pi en una consola portátil que, por ejemplo, puede cargar emuladores y aplicaciones por el estilo.

En el vídeo que os dejamos abajo veréis cómo lo ha hecho este loco del bricolaje Geek, pero básicamente ha modificado la placa quitándole todo lo que no era imprescindible, la ha unido a la pantalla, unos controles y un firmware a juego...
Realmente, un trabajo artesanal: