Toshiba ha desarrollado la primera celda MROM que ofrece mejores características que las actuales sin incrementar su tamaño, y esto se ha logrado adoptando la estructura de una celda MLC, lo que asegura, además, un alto rendimiento.
Una MROM almacena información en el arranque de un dispositivo, o bien sirve para almacenar el firmware. La cantidad de información que año tras año se requiere de los aparatos, cada vez más potentes, hace que el tamaño de las MROM sea más justo, por lo que ya tocaba un cambio que se adaptara a las nuevas circunstancias.
Las celdas de una MROM prácticamente no han variado nada los últimos años, dando como consecuencia la lectura lenta de firmware y otros datos relevantes. La solución sería aumentar el tamaño de la celda, pero Toshiba ha evitado esto empleando una celda de varios bits que utiliza dos veces el área de una celda estándar de un solo nivel. De esta forma, triplica el ancho de banda permitido, sin que esto afecte más que al rendimiento, pues lo aumenta.
Toshiba ha desarrollado este nueva MROM con el proceso de fabricación de 40 nm, y piensan enviar muestras para el año que viene.