Que la situación del PC es delicada, es cierto. Aunque también lo es que nos lo repitan de forma continua, teniendo en cuenta que el panorama está cambiando y debemos cambiar con él y adaptarnos. Aún y así, empresas como HP no se dan por vencidas y creen que hay posibilidad de salvar el mercado de sobremesa, uno de los más vetustos que existen.
Los envíos de PC han caído un 14% el último de año, así que eso desata las preocupaciones donde las haya. Y según HP, la única forma de que el sector PC se recupere es dejar que Windows XP muera, algo que ocurrirá de forma inevitable el año que viene, cuando Microsoft deje de dar soporte a este, ya legendario, sistema operativo.
El por qué es muy sencillo: Windows 8 no ha ayudado a las ventas de PC, pero no ha sido el único motivo (el cambio al sector móvil es otra razón, como hemos dicho), así que el abandono de XP podrá dar lugar a todo un parque tecnológico que renovar cuando tener Windows XP sea, como poco, inseguro.
Así que HP espera con ansia más la caída de XP que la nueva actualización de Windows 8, que ellos consideran poco importante. De ahí que los directivos de la compañía lanzaran una diapositiva en una conferencia de prensa que, simplemente, rezaba: "Bye XP, Hello HP". Más claro, imposible.