Desde 2008 Sony venía perdiendo dinero, sobre todo por las ventas de la PlayStation 3. Esta vez, por primera vez en cinco años, se han acabado las pérdidas: han anunciado unas ganancias de 485 millones de dólares, superando una situación crítica que les había hecho perder, en 2011, 5.700 millones de dólares.

Las secciones que más beneficios le ha dado a la compañía han sido las de videojuegos y cámaras, obteniendo un total de 23 millones de dólares de beneficio entre ambas. Aunque audio y televisión tuvieron pérdidas de 897 millones. Pero nada comparado con servicios financieros: 1.550 millones de beneficio, y el sector de películas, con 509 millones.
Los beneficios obtenidos podrían ser gracias a la situación actual: gracias a la debilidad actual del yen, y a la venta de oficinas en Nueva York y un edificio en Tokio, Sony ha logrado obtener más emolumentos de lo que cabría esperar, así que hay que contemplar la posibilidad de que no encuentren una situación tan favorable como la actual.
Veremos qué tal le va este año. Sony tiene esperanzas puestas en la venda de teléfonos (espera vender 42 millones de smartphones este año), y siempre queda la PS4 para acabar de rizar el rizo.