Según leemos en FayerWayer, EE.UU. está viendo como las ventas a través de Amazon o eBay no le reportan ingresos algunos en forma de impuestos. La teoría dice que los compradores deben declarar sus adquisiciones y pagar en consecuencia, obviamente la gran mayoría de compradores no lo hace.
Ante esta situación y el crecimiento de las ventas online están intentando cambiar las leyes, puesto que en EE.UU. cada estado tiene unos impuestos distintos y para simplificar las normas se determinó, en 1992, que las empresas sólo debían cobrar los impuestos en los lugares donde tuviesen presencia física. Han pasado más de 20 años y las cosas han cambiado y mucho, así que las leyes se intentan adaptar a la nueva situación. Mencionan que en el año 2012 EE.UU. dejó de ingresar 23.000 millones de dólares en impuestos de ventas online.
La solución no es simple, puesto que hay que determinar en qué Estado se ha comprado el material y poner un organismo único al que pagar los impuestos, ya que cada tienda no puede estar pagando los impuestos de los compradores en los 50 estados distintos del territorio. Parece que los legisladores están dispuestos a ofrecer gratis un software a las tiendas online para determinar a qué estado va a parar un producto y la cantidad a pagar.
De momento es un proyecto y debe pasar por el congreso. Nos señalan que algunos estados no tienen impuestos para las ventas y ahí algunos compradores podrían hacer cierta trampa. En el caso que nos ocupa y que es la importación de productos de EE.UU. hacia nuestras casas no hay detalles de los planes de los legisladores, pero es lógico que veamos novedades a medida que esta ley se vaya tramitando y se apruebe.