Ya hemos leído del futuro problema que tendrán los chipsets de la serie 8 stepping C1 para los futuros procesadores Intel Haswell y las conexiones USB 3.0. El resumen claro lo podéis encontrar aquí.
Ahora en X-bit labs seguimos con el serial, y estamos convencidos que no será la última noticia al respecto. Lo que nos cuentan es que Intel no retrasará el lanzamiento de Haswell, entendemos que por motivos económicos respecto a sus accionistas y motivos de imagen. Sin embargo la disponibilidad de la plataforma Haswell será baja hasta que no haya una nueva revisión correcta del chipset.
Con esta medida Intel pretende que Haswell asome la cabeza, se conozca su rendimiento y consumo, quien quiera lo pueda adquirir, pero no haya una gran cantidad de clientes con un producto con un fallo potencial. Así pues no reducirán las ventas de Ivy Bridge de forma tan rápida como se podía esperar y por lo tanto la adopción en masa de Haswell será más lenta.
Aún no se sabe cuándo llegará la revisión del chipset libre del bug, pero se estima que hacia finales de verano, eso nos debería llevar a la presentación de Haswell en junio pero a una gran disponibilidad sin fallos en septiembre, todo depende de lo que tarde Intel en disponer de la revisión corregida y testeada de sus chipsets. Veremos si la poca disponibilidad puede afectar a su precio inicial, puesto que el consumidor habitual no sabrá de la existencia de dicho bug.