Hace unos días comentábamos posibles problemas con la nueva generación de procesadores Intel Haswell, su controladora USB 3.0 y el despertar del modo USB 3.0. Ayer la misma fuente, Hardware.info, volvió a publicar, en esencia, la misma información, pero siendo un poco más concretos. Y parece que no terminamos de entender bien la primera noticia.
Según la nueva información que podemos leer aquí el problema viene que las plataformas para Haswell, conocidas como Lynx Point, tras entrar en modo S3 pueden tener un mal despertar con los dispositivos que tengamos conectados a los puertos USB 3.0 (no especifican si cualquier dispositivo o sólo aquellos que sean realmente USB 3.0, puesto que podemos tener conectado un ratón USB 1.1 en ese tipo de puertos). El problema sería la no detección de dicho dispositivo.
Es evidente que si, tras despertar, el dispositivo no responde adecuadamente o hay que desconectarlo y volver a conectarlo para que vuelva a ser detectado estamos ante un problema que nos causará unos problemas distintos. Evidentemente la solución siempre pasaría por no permitir que el S.O. entrase en este modo de ahorro de energía. Lo que queda claro es que si estábamos accediendo a datos conectados a dichos puertos USB 3.0 perderemos el acceso a ellos y evidentemente si tenemos un documento abierto sería recomendable guardarlo antes de que el equipo se ponga en modo S3.
Según la nueva información el problema no está en el procesador en sí, sino a sus chipsets. Esto no haría que Intel retrasase el lanzamiento de la plataforma por lo que las primeras unidades de placas base para Haswell llevarían asociado esta problemática que sería solucionada en una posterior revisión de la misma, algo similar a lo que ocurrió con Sandy Bridge y sus famoso problema las primeras placas y las controladoras SATA-300. Aunque esta vez parece que el error se ha detectado antes de la comercialización del producto y no después.
Intel sigue considerando un problema menos grave y por ello no quiere retrasar su lanzamiento, tampoco tenemos claro el índice de fallos de los dispositivos USB 3.0, si será cada vez que entre en modo S3 o una de cada 100 veces. Sin embargo creemos que el hecho de haber detectado el error con cierto tiempo de antelación debería permitir que las nuevas revisiones de placas para Haswell sin errores llegasen pronto al mercado tras el lanzamiento de la plataforma y por lo tanto la única duda sería en saber cómo identificar si una nueva placa base está afectada o no por dicho bug.
Intel tiene previsto lanzar su nueva arquitectura Haswell en junio, por lo que aún nos queda mucho tiempo para saber los pormenores del problema y que Intel diga algo oficialmente y saber a qué nos atendemos si decidimos pasar por caja.