La alianza que Microsoft y Nokia tienen es bastante provechosa, aunque a veces parezca lo contrario. Nokia otorga a los de Redmond una cantidad por usar Windows Phone de manera exclusiva en sus terminales, mientras que los finlandeses reciben de sus socios pagos y cantidades por ayuda y apoyo técnico.
Ambas compañías tienen firmado un contrato en el que Nokia paga 250 millones de dólares por trimestre a Microsoft en concepto de royalties. Esto supone un gran desembolso por parte de la compañía, aunque desde la cúpula directiva aseguran que el acuerdo sigue saliéndole rentable.
En Nokia tienen la esperanza de que crezcan los ingresos de su negocio de dispositivos y servicios móviles, al tiempo que sus márgenes operativos se reduzcan un 10%. Esto esperan conseguirlo entrando en los mercados emergentes, de ahí que recientemente sacaran un par de modelos Lumia "low cost".
No hay una fecha exacta de hasta cuándo la joint-venture de ambas compañías expirará, pero podría por un plazo de tiempo bastante largo...