
Nokia ha aprovechado este Mobile World Congress 2013 para presentar dos teléfonos de la familia Lumia, ambos pensados para cubrir la gama media, que el fabricante aún no ha explotado lo suficiente.
El Lumia 720 posee un procesador de doble núcleo a 1 GHz, 512 MB de RAM, pantalla de 4,3" WVGA, tecnolofía NFC, y una cámara de 6 MP con efectos muy interesantes. Internamente cuenta con 8 GB de almacenamiento, ampliables vía micro SD de hasta 64 GB, carcasas intercambiables con posibilidad de recarga inalámbrica, batería de 2.000 mAh y un precio aproximado de unos 250 euros.

Por su lado, el Lumia 520 tiene una pantalla de 4 pulgadas con resolución WVGA, procesador de doble núcleo, 512 MB de RAM, 8 GB de almacenamiento (ampliable por micro SD hasta 64 GB), cámara trasera de 5 MP sin flash pero con enfoque automático. No posee cámara frontal, ni NFC ni posibilidad de carga inalámbrica. Su precio debería quedarse sobre los 140 euros.
El Windows Phone 8 que incorporan ambos terminales funciona de manera muy fluida, algo de lo que no tenemos queja precisamente de ningún terminal con este sistema operativo. La cámara del 720 muestra algunas capacidades adicionales que merece tener en cuenta. Se pueden ver en el siguiente, junto a las explicaciones de uno de los:
Tanto el Lumia 720 como el 520 deberían estar disponibles para el segundo trimestre de este año, que empieza ya mismo, y podrían ser una buena competencia para los terminales de gama media del resto de compañías.
