La saturación que fábricas como TSMC han venido sufriendo con el salto al proceso de 28 nm, dado el alto nivel de pedidos y la baja tasa de éxito por oblea, ha motivado a más de una compañía a trasladar parte de su producción a otras firmas, como GlobalFoundries.
El asunto llegó a un nivel tal que, incluso Apple y Qualcomm llegaron a ofrecer dinero en forma de inversión a los taiwaneses a cambio, obviamente, de prioridad en la producción de sus chips.
Según las informaciones las cifras ofrecidas llegaban hasta los 1.000 millones de dólares, pero TSMC prefirió mantener el control de sus fábricas y rechazó las ofertas.