Como parte de la continuada reestructuración de la compañía para reducir costes e incrementar los beneficios, Cisco Systems planea reducir su plantilla un 2%, lo que supone el fin de 1.300 puestos de trabajo.
Esta nueva ronda de despidos se produce justo un año después de que la compañía anunciara sus planes para recortar un 14% de su plantilla, lo que afectó a 11.500 empleados. En esa ronda de despidos, un 15% afectaron a empleados con cargos de vicepresidentes y superiores.
Esta reestructuración parece haber dado sus frutos, ya que en el tercer trimestre la compañía obtuvo beneficios de 2.200 millones de dólares sobre ingresos de 11.600 millones de dólares, un 6,6% más que en el año anterior.