Una de las noticias de la semana (y me atrevería a decir que de la década) es el hallazgo de una partícula compatible con el famoso Bosón de Higgs, o partícula de Dios, que podría revolucionar el mundo de la ciencia tal y como lo conocemos. El CERN es el lugar donde se ha descubierto, y aunque parezca mentira, en sus ordenadores usan básicamente dos distribuciones de Linux: Scientific Linux y Ubuntu.

Ubuntu ya la conocéis. Scientific Linux está basada en Red Hat Enterprise Linux y desarrollada en cooperación con Fermilab y el propio CERN.
Gracias al uso de estos sistemas, los distintos laboratorios pueden personalizar y adaptar el entorno a su gusto y necesidades, empleando scripts y el instalador Anaconda como herramientas básicas. Además de ser compatible con Red Hat, Scientific Linux ofrece paquetes adicionales que no se encuentran en la distro de la que procede, como Cluster Suite y Global File System (GFS), FUSE, OpenAFS, Squashfs y UnionFS.
Desde el CERN han destacado el éxito del descubrimiento gracias al empleo de estas herramientas, sin las cuáles no habría sido posible.