La gama baja es un mercado tentador: los números son abrumadores y el más mínimo beneficio se multiplica tanto que es difícil resistirse. Sin embargo, en HTC han decidido ir por otro lado: no lanzarán modelos de gama baja, o no de gama más baja que el reciente Desire C.

La explicación se encuentra en la imagen de calidad que, según la propia HTC, tiene la marca y la posibilidad de diluirla si se lanzan modelos con menor calidad de fabricación. Mientras que tiene todo el sentido del mundo, y son libres de hacer lo que quieran, no creo que HTC tenga mejor imagen que, por ejemplo, Sony y los nipones no tiene problema alguno en hacer terminales de gama baja.