El problema: en Estados Unidos cada operador ha montado su propia red 4G, con sus frecuencias. El resultado es un auténtico despropósito de versiones de un mismo móvil, que se suma a la ya habitual interferencia de Verizon, At&T, Sprint y compañía en los terminales que llegan al mercado americano.

Qualcomm ha lanzado un chip LTE multibanda que promete solucionar todos esto siendo compatible con siete frecuencias distintas, lo que posibilita la fabricación de un solo terminal con capacidad de adaptarse a cualquier red. En mi diccionario, esto entra claramente en la definición de 'guay', con lo que pido un aplauso para Qualcomm. Esperad, una segunda ronda de aplausos: fabricado en 28 nm para reducir el consumo. El futuro está aquí, y se llama WTR1605L.