Fue en 1999 cuando Steve Jobs se propuso introducir publicidad en el sistema operativo Mac OS 9, lo que habría dado lugar a dos versiones, una de pago (sin publicidad) y otra gratuita (con publicidad).
Entrando en detalles el sistema mostraría un anuncio de alguna empresa importante de 60 segundos al arrancar el sistema, anuncios que cambiarían regularmente en caso de disponer de conexión a Internet y que nos podrían proponer comprar tinta de la impresora en el caso de detectar que se está quedando sin.
La idea fue "guardada" hasta 2008, fecha en la que los de Cupertino presentaron una patente relacionada con la inclusión de anuncios en iOS, algo por lo que de momento no han apostado en sus dispositivos.