Planex Communications ha presentado un curioso router inalámbrico que se queda empotrado en la pared como si fuese un enchufe más, el MZK-KR150N.
Este dispositivo, que actúa también como punto de acceso inalámbrico, tiene en la parte trasera la conexión WAN y para alimentarlo, mientras que en el frontal se ubica un puerto Ethernet a 100 Mbps, los LED de estado y una antena para crear una red Wi-Fi a 150 Mbps.
Lo que no acaba de encajar demasiado es precisamente la antena, que queda en el exterior, propenso a accidentes si el pequeño router no se coloca bien escondido detrás de un mueble.
Costará en abril unos 118 dólares al cambio (se venderá en Japón).
