Quizá Open Shortest Path First (OSPF) es un concepto que no le suene a mucha gente, pero el caso es que es primordial para la conexión habitual de nuestros routers. A grandes rasgos, es el protocolo que dichos aparatos usan para determinar la distancia más corta o más larga entre dos redes.
En la feria Black Hat de Las Vegas se ha encontrado una importante vulnerabilidad en el protocolo OSPF, que permitiría a un usuario malintencionado modificar la tabla de enrutamiento de un router, desviando la información captada, e incluso incomunicar un sistema.
Como decíamos, el OSPF es un protocolo muy empleado: de hecho, de las 35.000 grandes redes o sistemas autónomos que forman la Internet que conocemos, una gran mayoría usa el protocolo OSPF. De ahí la importancia del descubrimiento.
Tampoco un ataque aprovechando este fallo sería fácil, ya que debería conectarse el router atacado a una red fantasma, además de conocer la contraseña del cifrado utilizado por el OSPF. Aún y así, es importante que estos fallos estén lo más controlados posible.