Gigantes de la industria tecnológica como Toshiba, Sony, Sharp y Fujitsu han obtenido, en general, unos resultados financieros bastante negativos, siendo Toshiba la única que ha conseguido "salvar" el trimestre.
Sony ha sido sin duda una de las grandes afectadas: el desastre del terremoto de Japón y la caída de PSN, así como la bajada de ventas de sus TVs Bravia, PCs y videocámaras, ha desembocado en unas pérdidas de 15.500 millones de yenes (200 millones de dólares), sin duda un palo considerable en comparación con los 25.700 millones de yenes de beneficios registrados en el mismo trimestre del pasado año.
Por su parte, Fujitsu ha registrado unas pérdidas de 20.400 millones de yenes, de los cuales un 6,7% se achaca al terremoto y un 5,3% a la falta de demanda de consumidores a nivel mundial. En cuanto a Sharp, la compañía ha registrado unos beneficios operativos de 3.500 millones de yenes, lo que supone un 84,4% menos que los obtenidos en el mismo trimestre durante el pasado año.
Por último, Toshiba consigue "salvar los muebles" gracias a sus sistemas de energía y equipos electrodomésticos, obteniendo unos beneficios de 470 millones de yenes.