Un técnico informático, que responde al nombre de Chris, estaba revisando un portátil Toshiba de un vecino y descubrió que el HDD de 500GB que incorporaba estaba defectuoso.
Siguiendo la costumbre de la empresa en la que trabaja procedió a escribir una X y la palabra "faulty" (defectuoso) en el exterior del HDD, para identificarlo y que no fuera utilizado de nuevo.

El caso es que al enviar el HDD a Toshiba el servicio técnico de la compañía le respondió que efectivamente estaba defectuoso, pero que las inscripciones realizadas sobre el mismo anulaban la garantía y que por tanto tendría que pagar 417,58 dólares por la reparación y la mano de obra antes de 3 días, o de lo contrario le devolverían el equipo sin ninguna reparación.