Philips no ha tenido lo que se dice un buen comienzo de año. El fabricante holandés de aparatos electrónicos obtuvo un beneficio neto atribuido de 137 millones de euros en los tres primeros meses del año, lo que supone un retroceso del 31,5% respecto al mismo periodo de 2010.
La cifra de negocio de la multinacional holandesa alcanzó los 5.257 millones de euros, un 5,5% más, tras mejorar un 8% la facturación de su unidad sanitaria y un 5% las ventas de sus unidades de iluminación y consumo.

La compañía tiene actualmente muchas esperanzas puestas en su acuerdo con hongkonesa TPV Technology. Como parte de este acuerdo, Philips controlará un 30% de la nueva sociedad, mientras TPV ostentará el 70% restante del capital social de la joint venture.