Más allá de las investigaciones enfocadas a encontrar alternativas a las actuales baterías de ión-litio también hay otras dedicadas a buscar posibles mejoras, pero muy pocas dirigidas a descubrir el porqué de su envejecimiento.
Un grupo del Laboratorio Nacional del Pacífico Noroeste parece haber llegado a una conclusión sobre la razón de dicho envejecimiento, y es que el nanofilamento de óxido de estaño con el que se fabrican estas baterías se expande y se deforma de un modo considerable con el paso del tiempo, degradando la batería hasta dejarla inútil.

El objetivo de esta investigación era encontrar el motivo por el que las baterías de ión-litio "envejecen", pero la cosa no ha quedado ahí y han comentando algunas posibles soluciones al problema tales como mejorar la calidad del óxido de estaño y hacerlo aún más delgado.
El jefe del proyecto, Chongmin Wang, comentó que es preferible utilizar varios filamentos estrechos que uno grueso, quizá por aquello de repartir mejor el desgaste.