Toshiba ha decidido sacar a la venta los SSD que fabrica para el nuevo MacBook Air, que podrían definirse como una especie de "pendrive" al desnudo y muy largo.
Estos sistemas de almacenamiento, de 64, 128 ó 256 GB emplean la interfaz SATA 3 Gbps al igual que los habituales de formato de 2,5" con su carcasa, aunque estos tienen la gran ventaja de que su grosor es minúsculo (2,5 mm excepto el de 256 GB que mide 3,7 mm).
El rendimiento que obtienen también es notable, con tasas de lectura de hasta 220 MB/s y 180 MB/s en escritura.
Sin embargo, su precio todavía no se conoce, aunque deberíamos verlos pronto disponibles, puesto que ya están en el mercado, aunque de momento sólo dentro del miniportátil de Apple.
