La evolución tecnológica en el proceso de fabricación de la electrónica de consumo sigue su avance, creando cada vez transistores más pequeños y, por tanto, con menores necesidades energéticas.
Intel, Samsung y Toshiba han unido sus fuerzas para empezar a desarrollar tecnología de 10 nm, junto al Ministerio de Economía, Comercio e Industria de Japón que subvenciona el 50% del proyecto.
El montante del proyecto se eleva a unos 124 millones de dólares, y aunque todavía falta bastante para el año 2016, que es cuando se espera tener este proceso de fabricación listo, es interesante ver que cada vez nos acercamos más al límite físico de esta tecnología.