Un total de 40 países han llegado a un principio de acuerdo multilateral para luchar contra la piratería. Este acuerdo abarcaría la piratería en general, no sólo desde el punto de vista multimedia o informático, sino también el de productos textiles y demás.
Los Estados participantes dijeron que sus economías han sufrido bastante debido al gran aumento de productos falsificados y, según una estimación realizada por Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, se estima que el comercio global de productos falsificados y pirateados ha aumentado de unos 100.000 millones de dólares en el 2000 a cerca de 250.000 millones de dólares en 2007. China, el mayor productor de productos pirateados, no ha participado en las negociaciones, aunque los fundadores del acuerdo son optimistas y esperan su incorporación en un futuro.
La base que sustenta el pacto es la protección de la propiedad industrial e intelectual, protegiendo, en última instancia, la destrucción y robo de empleos. Entre los participantes se incluyen países como Estados Unidos, Australia, Canadá, Japón, Nueva Zelanda, Singapur, Corea del Sur, Suiza, Marruecos, México y la Unión Europea (27 Estados miembros).
Finalmente, este acuerdo, conocido como Acuerdo Comercial Anti-Falsificación (ACTA por sus siglas en inglés), plantea entre otras, la posibilidad de que los funcionarios de aduanas tengan la autoridad necesaria para confiscar productos falsificados sin una solicitud previa de los titulares de los derechos objeto de tutela o una orden judicial.
En la parte que nos toca, por así decirlo, es complicado ya que las negociaciones han sido llevadas con un secretismo molesto y preocupante, pero parece que se plantea la idea de los "tres toques", conocida en Francia con HADOPI, como una de las formas de lucha contra el intercambio de archivos y que además se contemplará la posibilidad de que los proveedores de servicios Internet (ISP) proporcionen información, sin orden judicial, sobre presuntos infractores de derechos de autor.
No puedo evitar preguntarme si llegará el día en que tengamos que pagar, o intenten llevarnos a juicio, por prestar un CD de música a un amigo.
Gracias a QuatuM por enviarnos la noticia.