Ante la problemática de ofrecer Wifi gratuita en todas las partes del país, la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones (CMT) ha decidido actuar de forma global (ya habíamos leído algún que otro caso de multas por parte de este organismo).

La cuestión es que la CMT tampoco quiere perjudicar a los ISP, y por eso ha puesto unas condiciones comunes a todos los Ayuntamientos. El primer requisito es que dichos Ayuntamientos deben inscribirse en el organismo. El segundo, que la cobertura no incluya edificios residenciales o mixtos. Y el tercero, que la velocidad se limite a 256 kbps.
Es decir, que la idea es que haya Wifi gratuita en lugares públicos, o bien en edificios oficiales, y con una velocidad que, en principio, debería ser más que suficiente para el tipo de uso que se le daría a este tipo de conexiones, pero sin que esto interfiera en la actividad de los ISP.
Veremos cuándo empiezan a extenderse.