Quizá no todo el mundo busque, o le interese, la tecnología 3D. Esas personas podrían comenzar a disfrutar de la consecuencia lógica de los precios de los productos tecnológicos: cuando sale algo nuevo, lo inmediatamente anterior suele bajar de precio.
En Estados Unidos ha comenzado a verse esto precisamente con los reproductores Blu-ray tradicionales: los fabricantes han comenzado a bajar los precios ante el advenimiento de los BD 3D, y se los quieren sacar de encima como sea. No es extraño que el modelo Philips BDP5010, que habitualmente estaba a 250 dólares, se haya visto por 69,98 dólares.

Todo indica que no se trata de una simple oferta, y que lo más seguro es que otros tantos modelos sigan a éste. Tiene toda la lógica, y más pensando en la evolución natural de los productos tecnológicos. Aún y así, las rebajas llegan antes de que la propia tecnología Blu-ray esté asentada, así que es pronto para todo, sobre todo para juzgar.