Acer consiguió finalmente el contrato para suministrar ordenadores para los juegos de 2010 y confirmó el envió de más de 6.000 notebooks y PCs de escritorio a los organizadores del evento, todos con Windows XP instalado.
Dicho sistema operativo fue el que solicitó el VANOC (el Comité Organizador Olímpico) y Atos Origin (el integrador de tecnología que se encarga de las operaciones técnicas de los juegos), ya que consideraban que Windows 7 era "demasiado nuevo para ser utilizado".
El único incidente en nota de humor se produjo cuando una trabajadora emocionada derramó sopa en un notebook, aunque se sorprendió al ver que, tras apagar el equipo, éste seguía funcionando. Acer se ofreció a sustituirlo por uno nuevo pero la trabajadora prefirió quedarse con el que "sobrevivió" a la sopa.